enero 02, 2008

Experiencia religiosa...

[Salida del café con aires brasileños. Mar, rocas, gente... bastante gente. No hay luna, no hay estrellas, prima la luz de la ciudad]

Hubo un susurro:
- No hay viento...

Se oyó un coro:
- ¡Llamemoslo!

Luego...
Manos al mar y en el aire...

"Lo mejor fué cuando el viento llegó a mi. Sentí la vida entrar por mi ombligo y recorrer mi cuerpo en una especie de limpieza que hacía sonreír nerviosamente a mi rostro...
Hubo momentos, varios momentos, en que las imágenes que se agolpaban en mi mente eran desesperantes, me traían miedo y culpa.
Mas le pedi al viento una y mil veces 'arranca de mi lo malo y obséquiame lo bueno' y mágicamente, entre rocas y café, mi ombligo se vió invadido de una energía que me recorría el cuerpo y encontraba libertad al contacto con la conchilla de la orilla [...]
Fué mágico.
[...] Y todas las jornadas de soledad frente al mar, todas las jornadas de larga soledad frente al mar ahora tienen aún más sentido"

2 comentarios:

Italo Alva®ez dijo...

ahhhhhhhhh como que me dejaste pensando, como hace tiempo no lo hago.
gracias.
por lo demás ta weno, mu weno.
saludos y bendiciones que Jah fije su rostro en tu camino.
...:::ZA®_SNASE:::...
ZAR-SNASE.BLOGSPOT.COM

Anónimo dijo...

viste!! yo te dije!!
jajajajaja

sip sip me gusto!!

NOS ESTAMOS BLOGGIANDO!