enero 14, 2008

¿Por qué debes seguir en la Tierra?


Amigos que visitan este blog, hoy corre entre las buenas nuevas el increíble hallazgo científico que permite "fabricar" un corazón de ratón a partir de un andamiaje (cáscara de un corazón de roedor muerto) y células madre de recién nacidos de la misma especie.
"En menos de dos semanas, las células habían formado un nuevo corazón que latía y conducía impulsos eléctricos e impulsaba una pequeña cantidad de sangre." se declara en Voa News a través del internet, donde también resaltan que este descubrimiento es un hito en la ingeniería de tejidos.
Sin lugar a dudas, es un descubrimiento impresionante, y si se llegase a lograr la aplicación de este experimento en humanos, se ampliarían aun más las espectativas de vida; pero ¿por qué el apego tan férreo a la vida material? ¿por qué el intento de eternizar vidas que, aun en cuerpos saludables, están gastadas y cansadas?
Aclaro de inmediato que no soy de las personas extremistas que se niegan a recibir tratamientos médicos de cualquier tipo o a donar sus órganos, pero me llama la atención que los humanos día a día investiguen y descubran formas de vivir más y más años sin ningún sentido, aparte de seguir explotando el medio natural y multiplicarnos como especie sólo por negarnos a la pérdida de un ser querido, por huir permanentemente de la muerte, por no enfrentarnos al orden natural de las cosas, que según el saber popular, es de lo único que podemos estar seguros, tarde o temprano llegará.
Al respecto creo, además, que hay avances significativos en farmacéutica y medicina, que han permitido menos huérfanos, viudos(as) jóvenes y padres que pierden a sus hijos, así como también la rehabilitación de personas con discapacidades físicas congénitas o por accidentes que gracias a esto pueden llevar una mejor calidad de vida. Pero hay veces en las que debemos aceptar que la naturaleza haga su trabajo y la vida siga su curso.
Ojalá este nuevo descubrimiento sea utilizado de la mejor forma posible, y permita salvar vidas que aun tienen etapas inconclusas y responsabilidades con este mundo, sin embargo hago un llamado a la ética médica ¿será necesario crear una "4ª edad"? ¿con qué fin?
Gracias por su tiempo.
Si te interesa este tema visita:

enero 12, 2008

El problema












El problema no era mirar
Por que te miraba y lo
Mejor de todo es que me dejabas hacerlo
El problema no era conversar
Por que tú conversabas
El problema no era bailar
Por que tú bailabas
El problema no era beber
Por que bebíamos
El problema no era largarse de ahí
E ir a otro lugar
El problema no era seguir
Bebiendo en aquel lugar

El problema era si te iba a volver a ver
El problema era besarte o no
El problema era dejarte ir o no
El problema era que si me ibas a
Contestar el teléfono por que
¿Sabes cual es el real problema?
Era saber si me necesitas tanto como yo te necesite desde el primer momento

El problema no era invitarte
El problema nuevamente no era beber
El problema no era llevarte conmigo
El problema no era comer

El problema era encontrar tu boca
El problema era hacer coincidir tus labios con los míos
El problema no era volar con solo tocarte
El problema no era morir si tu mano me tocase
El problema no era dormirme entre tus brazos
El problema era quererte hasta lo infinito

El problema es que hoy en día
Ya no tengo problema
Por que el problema
Se resolvió.


Esto es para ti Esposa Mia.






Autor: Daniel Antonio Colipi Reyes.
Sesión de derechos 12-01-2008.

enero 02, 2008

Experiencia religiosa...

[Salida del café con aires brasileños. Mar, rocas, gente... bastante gente. No hay luna, no hay estrellas, prima la luz de la ciudad]

Hubo un susurro:
- No hay viento...

Se oyó un coro:
- ¡Llamemoslo!

Luego...
Manos al mar y en el aire...

"Lo mejor fué cuando el viento llegó a mi. Sentí la vida entrar por mi ombligo y recorrer mi cuerpo en una especie de limpieza que hacía sonreír nerviosamente a mi rostro...
Hubo momentos, varios momentos, en que las imágenes que se agolpaban en mi mente eran desesperantes, me traían miedo y culpa.
Mas le pedi al viento una y mil veces 'arranca de mi lo malo y obséquiame lo bueno' y mágicamente, entre rocas y café, mi ombligo se vió invadido de una energía que me recorría el cuerpo y encontraba libertad al contacto con la conchilla de la orilla [...]
Fué mágico.
[...] Y todas las jornadas de soledad frente al mar, todas las jornadas de larga soledad frente al mar ahora tienen aún más sentido"